La aseguradora internacional MAPFRE ha presentado este 2026 una renovación profunda de su identidad visual, marcando uno de los cambios más importantes de su historia corporativa tras décadas con la misma imagen.
Este rebranding mantiene el característico trébol como símbolo, pero rediseñado sin el círculo original y con una tipografía en minúsculas para transmitir cercanía y modernidad. El color rojo histórico se vuelve más vibrante y expresivo, reflejando la transformación de la compañía hacia una presencia más dinámica y orientada al cliente.

MAPFRE ha destinado unos 70 millones de euros a este proyecto, que incluye una campaña global de comunicación e implementación gradual en sus oficinas y canales digitales en más de 40 países.
Este cambio no es solo estético: busca alinear mejor la marca con su evolución en servicios, tecnología y posicionamiento en el mercado actual.




